Versículo para hoy

“Tú eres mi refugio y mi protector; confío en tu palabra.”

Salmos 119:114

Palabra de Dios para Todos

LECTURA DEL DIA

Palabra de Dios para Todos
Romanos 5
Salmos 60-62

Romanos 5

Aprobados por Dios

Así que Dios nos aprobó gracias a la fe, y ahora, por medio de nuestro Señor Jesucristo, hay paz entre Dios y nosotros. A través de la fe, Cristo nos ha traído al generoso amor de Dios que ahora disfrutamos, y estamos felices con la esperanza de compartir la gloria de Dios. Pero hay más, podemos sentirnos felices aun cuando tenemos sufrimientos porque los sufrimientos nos enseñan a ser pacientes. Si tenemos paciencia, nuestro carácter se fortalece y con un carácter así, nuestra esperanza aumenta. Esa esperanza no nos va a fallar porque Dios nos dio el Espíritu Santo, quien ha derramado el amor de Dios en nosotros.

Cristo murió por nosotros en el momento preciso: cuando éramos incapaces de salvarnos, siendo enemigos de Dios. Es muy difícil que alguien muera por salvar a una persona justa. Pero quizás alguien pudiera arriesgar su vida por una persona muy buena. En cambio, Dios nos demostró su amor en que Cristo murió por nosotros aun cuando éramos pecadores.

Con mucha más razón ahora, seremos salvos de la ira de Dios porque él nos aprobó por medio de la muerte de Cristo. 10 Cuando éramos enemigos de Dios, él hizo las paces con nosotros a través de la muerte de su Hijo. Con mayor razón ahora que somos amigos de Dios, él nos va a salvar por medio de la vida de Cristo. 11 Además, ahora nos alegramos por lo que Dios ha hecho ya que tenemos amistad con Dios a través de nuestro Señor Jesucristo.

Adán y Cristo

12 El pecado llegó al mundo por lo que hizo un hombre. Con el pecado llegó también la muerte. Todos tendrán que morir porque todos han pecado. 13 El pecado llegó al mundo antes que la ley, pero Dios no acusa a la gente de pecado si no hay una ley. 14 Sin embargo, desde el tiempo de Adán hasta el tiempo de Moisés todos tuvieron que morir. Adán tuvo que morir porque desobedeció el mandato de Dios. Incluso los que no cometieron el pecado que cometió Adán, tuvieron que morir.

Adán era como el que vendría en el futuro. 15 En cambio, el regalo de Dios no tiene comparación con el pecado de Adán: lo que mucha gente recibió por culpa de un solo hombre fue la muerte. En cambio, lo que mucha gente recibió por el generoso amor de Dios fue el regalo de la vida gracias a un solo hombre, Jesucristo. 16 Adán pecó y eso trajo la condenación, pero el regalo de Dios es diferente: se recibe después de cometer muchos pecados y lleva a la aprobación de Dios. 17 La muerte reinó porque un solo hombre pecó. Pero los que han recibido en abundancia el generoso amor de Dios, con mucha más razón ahora tendrán vida y reinarán. Ellos recibieron su aprobación mediante un solo hombre, Jesucristo.

18 Así como un pecado de Adán trajo la condenación a todos los seres humanos, así también un acto de bondad de Cristo trajo la aprobación de Dios y vida para todos. 19 Un hombre desobedeció a Dios e hizo que muchos llegaran a ser pecadores, pero de la misma manera un solo hombre obedeció a Dios y así hizo que muchos fueran aprobados por Dios. 20 La ley llegó para que el pecado aumentara, pero cuanto más aumentó el pecado, aumentó aun más el generoso amor de Dios. 21 El pecado reinó por medio de la muerte, pero ahora el generoso amor de Dios reina aprobándonos por medio de nuestro Señor Jesucristo y dándonos vida eterna.


Salmos 60-62

Salva a la gente que amas

60 Dios mío, tú te has enojado con nosotros;
    nos has rechazado y destruido.
    Ayúdanos a recuperarnos.
Tú hiciste que la tierra temblara y se abriera.
    Cierra sus grietas, porque se está desmoronando.
Tú has hecho sufrir mucho a tu pueblo,
    nos ha hecho beber un vino que aturde.
Elevaste una bandera para los que te respetan,
    para que vuelvan a encontrarte
    y así poder evitar los arqueros del enemigo. Selah

Escúchanos y usa tu gran poder para salvarnos;
    salva a la gente que amas.

Dios ha dicho en su santuario:
«Triunfaré y repartiré entre mi pueblo
    las tierras de Siquén y las del valle de Sucot.
Galaad y Manasés son míos;
    Efraín es un casco para mi cabeza.
    Judá es mi cetro real.
Moab será el recipiente en que me lavo;
    Edom será como un esclavo que me lleva la sandalia.
    Sobre la tierra de los Filisteos, gritaré la victoria».

¿Quién me guiará a la ciudad fortificada?
    ¿Quién me guiará hasta Edom?
10 Es que tú nos abandonaste.
    Dios mío, ¿saldrás tú con nuestro ejército?
11 Ayúdanos a derrotar al enemigo,
    pues la ayuda del ser humano es inútil.
12 Con Dios conseguiremos la victoria;
    él pisoteará a nuestros enemigos.

Protección para el gobernante fiel

61 Dios mío, escucha mi grito de auxilio,
    presta atención a mi oración.
Desde los lejanos rincones de la tierra te llamo,
    pues estoy angustiado.
Llévame a la roca que es más alta de lo que puedo alcanzar,
    donde quede yo a salvo.
Tú eres mi refugio,
    la torre fuerte que me protege de mis enemigos.

Quiero vivir para siempre en tu casa ,
    refugiado debajo de tus alas. Selah

Dios mío, has escuchado mis promesas
    y me has dado la herencia de quienes te respetan.

Dale larga vida al rey,
    haz que viva muchos, pero muchos años.
Haz que reine siempre en tu presencia.
    Protégelo con tu fiel amor y lealtad.
Así yo siempre alabaré tu nombre,
    cumpliendo siempre todo lo que te prometí.

Confíen siempre en Dios

62 Sólo en Dios descansa mi alma,
    es el único que me puede rescatar.
Sólo él es mi roca y mi salvación;
    como él es mi refugio, no seré derrotado.

¿Cuánto tiempo más
    seguirán atacándome ustedes?
Tratan de derribarme como a una pared a punto de caerse,
    o a una cerca que está tambaleándose.
Sólo piensan en destronarme,
    esa gente quiere destruirme.
Se sienten felices diciendo mentiras de mí.
    En público, hablan bien de mí,
    pero me maldicen en secreto. Selah

Sólo en Dios descansa mi alma,
    de él viene mi esperanza.
Sólo él es mi roca y mi salvación;
    como él es mi refugio, no seré derrotado.
Mi gloria y mi salvación vienen de Dios,
    él es mi protección y mi refugio.
Confíen siempre en Dios,
    cuéntenle todos sus problemas,
    Dios es nuestro refugio. Selah

Los seres humanos son sólo un suspiro;
    pobres o ricos se desvanecen como una mentira.
    Si se pesan juntos en una balanza, no pesan nada.
10 No confíen en la extorsión ni en el pillaje;
    no crean que su riqueza los salvará.

11 Dios dice que hay sólo una cosa
    en la que realmente podemos confiar,
y yo lo creo: que la fortaleza viene de Dios
12     y que tú, Señor, tienes fiel amor;
tú le pagarás a la gente conforme al bien
    o al mal que hayan hecho.